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Mi muy recordada mamasota , hace poco leí una cita, mas o menos era algo así como que el pasado es un país extranjero, allí se hacen las cosas de otro modo, muchas veces me veo ahorrando para comprar el pasaje e irme pa allá pero algo no anda bien con la visa y no puedo ir, entonces sueño que estoy allí, que vago en sus calles cada vez mas bonitas, sin embargo para mí es un país en el que la imagen se superpone a lo pasado y yo ya no sé que es qué . Espero que estés bien. Fuimos a un festival de cine, de terror, la última película era china y a la 1 de la mañana, decidimos quedarnos, decían que era una película Cult como le llaman aquí a las películas que marcan tendencia, así que la curiosidad era mas grande que el sueño, recuerda que en esta ciudad es difícil que pasen estas cosas aparte del aterrador menos 10 bajo cero. El teatro olía a restaurante chino, lumpias, envueltos primaveras, eggrolls, la mayoría de los chinos de la región se encontraban allí y pues no sobra decir que casi todos trabajan en restaurantes, así que había un ambiente de salsa agridulce que medio molestaba. En la primera escena Ichi, ( el protagonista) se masturba mientras violan ferozmente a una mujer , mi novia ya comenzaba a decir, ay pero ayayayy, luego sobre lo blanco de lo eyaculado salían los créditos iniciales de la película. De ahí en adelante, carne que explota, órganos que van a dar contra la pantalla, este Ichi que se emputaba y pum todo el mundo pa su mierda, vueltos chicuca con la fuerza de su mente y no se entendía nada. La música del putas pero uno sin poder agarrarse a un personaje bueno y solidarizarse con este pa que le dieran chumbimba al guevón de Ichi y al malo de la película, porque había un malo, era un mono con ojos rasgados que me recordaba al tacho, imagínatelo igualitico, pero oxigenado, este mono era dañado, dañadísimo tanto que no tenía problemas en rajarse su propia cara y en una escena fritaba calamares, chas chas mientras tenían colgado de la piel a un tipo, un japonés, ensartado a unos ganchos tenaces y bien curvos y el tipo grite y grite. El mono fresco fritando los calamares: ¡a ver, so guevon, donde esta el jefe? le preguntaba y de un momento a otro cogió el sartén y echó lo que había allí adentro con aceitico y todo en la espalda del pobre man y este chille como una bestia, todo chirriaba en esa escena. De pronto veo que también mi novia chillaba e intentaba pararse, yo no se mamita, en ese momento me dieron ganas de seguir viendo esa atrocidad y no fijarme en el aterre de ella. Así que se levantó como mareada y yo nada, yo quería seguir viendo como se le achicharraba la piel a ese japonés, haciéndome el loco, no me moví ni un poquito, cuando escuché un pam!. Y te lo confieso mamita, solo a ti puedo decirte esas cosas, yo sentí que era mi novia que se había dado de jeta contra la puerta de salida y estaba ahí tendida sobre el tapete rojo del teatro entre las sillas y el olor a chino, yo sin inmutarme. Hasta que me dio por pararme después de quince minutos, porque ya la película estaba de un pasado subidísmo y vi a mi novia echada contra la pared, mas pálida que los pedazos de muñecos que iba dejando el Ichi y el mono tacho. La levanté y salimos al corredor, ella tambaleaba y mientras llegábamos a una silla, me contó que se había desmayado, dándose contra el suelo, que nadie se levantó para ayudarla, los malparidos. Que sacó toda la fuerza de donde pudo y se paró pero tuvo la mala suerte de mirar la pantalla y en ese momento el mono dañado le estaba quitando un pirsing con su manita de seda a una vieja, dejándole la lengua literalmente biforcuta, como dicen aquí, y de nuevo mi novia se fue pal suelo de la impresión pero tuvo a bien ver de arrastrarse hacía la pared y así que yo no la pisara cuando iba saliendo en medio de esa oscuridad. Cosita, me di cuenta mientras la miraba, con esa carita toda angelical y con esa palidez toda tierna, que yo ya no la quería, que me valía huevo y sentía mi corazón como si fuera de trapo, bizcocho. Entro a una película de terror, salgo con que ya no quiero a mi novia y ella con un chichón en la cabeza, que mas susto que ese!. Y mientras ella hablaba y yo la miraba como si se estuviera descoloriendo, destiñiendo con una culpa ni la hijueputa por no haberla ayudado, pero igual, me valió huevo, te repito; otras personas salían pálidas del teatro, y alcanzamos a ver a un señor en cuatro patas dirigiéndose al corredor. Que película más áspera. Mi novia tomando agua y yo mirando a los que salían de allí y en ese momento llegó una ambulancia y se llevó a una señora, entonces me dije, esto es momentáneo hermano, es una jodida película y a mi novia la voy seguir queriendo, esto es pasajero que va. Y nos fuimos pa la casa como a las dos de la mañana, pero al otro día me levanté y sentía lo mismo, mirándole su chichoncito y su sonrisa, nada, nada, nada. Y ahora qué mamacita?, ahora si que estoy en la mierda porque como voy a explicar este sentimiento, mi novia esta bien, ningún problema, ningún fastidio pero paila, ya no la quiero, vaya saber uno que fue. Pues cogí una gripa impresionante y ahora estoy enfermo, no puedo ni hablar, llevo una semana así, quiera dios que todo sea como parte del malestar. No sé que hacer. Mientras tanto te pienso por allá en ese país que me niega la visa, con imágenes que se interponen a lo feliz que fuimos alguna vez, yo soy sincero contigo porque ya no me queda otra opción bizcocho mío, tu lo sabes….. pero siempre en mi corazón, que es de carne y sangre para ti y no de trapo. Escríbeme!!!!!!!!


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La vieron sentada en las escaleras parecía como si hiciese cuentas con la mano, pero en realidad estaba tratando de recordar su número telefónico, encaró a sus empleados al pie de los escalones y los invitó a cada uno a adivinar su nombre. El círculo se fue rodeando por testigos atónitos cada vez mas desconocidos. Vino la fiebre, la ambulancia, la clínica. Unos tres días después se despertó y no hacía más que reírse frente a la televisión encendida, con el tiempo comenzó a decir: no puede ser. ¿Cómo va a hacer? Cualquier tipo de comunicación la interponía con estas dos frases. Le gustaban las propagandas donde usaban detergentes. No reconocía a nadie y cuando los médicos le recordaban su edad, comentaba que no podía ser tan vieja. Su familia temía cuando andaba al baño pero tal parece, nunca olvidó sus funciones y peligros principales ni la diferencia entre un acondicionador y un shampoo. Unos meses antes se había regalado una liposucción y una alzada de tetas, su silueta esculpida se había escondido detrás de los ojos de una niña con trenzas sobre un triciclo o los de una gallinita americana cuando tenía miedo.

En la primera semana, todos esperaban que un coágulo fantasma se desvaneciera en su cerebro, miembros de su familia andaban de aquí a allá con radiografías y tacs, mientras tanto ella se pellizcaba la barriga para comprobar su realidad. La fiebre bajó pero dicho coágulo nunca había existido, en su lugar le declararon una encefalitis. Entre nebulosas pudo reconocer a su madre, sin embargo no distinguía entre lo dulce y lo salado. Un mes mas tarde a punta de repetición asumió su nombre como Alix, aceptó el no haber nunca parido hijos y algunos rostros para ella, asumieron la labor del reconocimiento. Los doctores la despidieron augurando su mejoría en la terapia.

La familia entró en un limbo raro, no se permitían llorar o reir, pasaron de los gozosos a los dolorosos sin cambiar de expresión, no había mucho que decir sino explicar una y otra vez la historia rota de un diagnóstico. Miraban a Alix como si fuera un holograma, les recordaba vidas dejadas atrás, cabellos perdidos, viejos pases de baile que nunca se volvieron a practicar, chistes pasados de moda, hijos ya crecidos, cicatrices borradas, alguno que otro amigo olvidado, una promesa incumplida ; sobre Alix se proyectaba un viejo cuarto de cachivaches,de objetos perdidos.

De regreso a su casa, allí se levantaba a las seis de la mañana con la fijación de presentar unos exámenes en el colegio y a media noche siempre decía que una fiesta la estaba esperando. Los terapeutas diagnosticaron: su cerebro había sufrido una raspadura como en un cd, una parte estaba rayada. La memoria inmediata se había ido para siempre y sin arreglo. Por un tiempo el desfile de amistades y familiares fue copioso, todos lamentando la absurda tragedia, ella preguntaba ¿pero quién es ella? ¿ que le pasó? ¿ que fue? , con el tiempo asumió que estaban burlándose de Ella.

Sus empleados conjeturaban sobre una brujería pero nunca fueron más allá, por esos días habían matado a una empleada a martillazos ( un marido celoso) y los chismes flotaron en los charcos de sangre  de esa nueva tragedia. La familia tanteó con los grupos de oración, la acupuntura, bioenergética, la pranoterapia y hasta con el Dr Gregorio H, pero por falta de fe y tanta charlatanería, desistieron. Por otro lado la parte matemática de Alix, había alcanzado su mas alto nivel, calculando fechas y haciendo cuentas con exactitud. Alix se volvió cariñosa con desconocidos y paranoica con lo reconocido, recuperó la noción de lo amargo enguyendo una cucharada de tintura para el cabello.

Los terapeutas después de varios meses cargados de millones, declararon su impotencia. Las expresiones de cada uno de los miembros de la familia a partir de ese momento, conservan un extraño rictus en la fotografías. Alix abría una puerta y entraba a un nuevo mundo, se entregaba a cinco minutos de entusiasmo hasta llegar a 10 minutos de paranoia y 20 de angustia. Necesitaba cerrar una puerta para luego abrirla y otra vez recomenzar. Vendieron su apartamento, los muebles y subastaron sus cuadros, lamentaron con amargura el descuido de ella: no haber tenido una pensión, un seguro.

Terminó en casa de sus padres casi centenarios, de los que había huido años atrás, la tratan como a una niña, con cariño ,dolor y cansancio. Se sienta en la sala, mira en la vitrina donde están las rosas, tiembla, no puede llorar. A los hombres jóvenes los llama muñecos. No hay visitas, no recuerda que comió cinco minutos antes. Dice que está en un país extranjero y cuando logre coger un avión todo cambiará, volverá a su ciudad de siempre y las cosas irán mejor.

Ahora que no estas no te voy a decir que me haces falta ,que desde que doy vueltas te llevo omnipresente en mi corazon y cabeza. Pero me hiciste falta tanto……. los jueves, los domingos, los sabados, los lunes  y algunos martes. Me hiciste falta de manera rotativa casi todos los dias menos  los miercoles  yo no  se porqué… y los viernes  donde siempre estabas y    hacias tus frijoles maravillosos, con tanto tomate, con tanto sabor.Te quedabas sentadita en la cocina comiendo en tu plato  en una de esas butacas multiusos para los quehaceres domesticos, me pregunto porque no insisti tanto para que te sentaras con nosotros a comer, pero recuerdo que no te gustaba la invitacion  y cuando aceptabas lo hacias a regañadientes, con esa cara de niña que ni las arrugas de tu oficio y tiempo pudieron borrar. La palabra butaca  la aprendi por ti y de ti.  Me duele no haberte dado mas abrazos, me duele no haberte acompañado un poquito  mas, me duele no haber celebrado todos los años tu cumpleaños y no  compensar a mi manera todos esos años de trabajo . Ay Isbelia, me pregunto si te explotamos, si abusamos de tus manos y tus piernas llenas de varices que nunca quisiste curar, tu te quedabas callada, casi no decias nada pero en tus ojos se asomaba una nube  clamando a un verdadero exàmen de conciencia que ninguno quiso hacer. Cuàntas veces me lavaste la ropa y me alimentaste, tantas veces nos reimos y hablamos “de   esto y lo otro, de fulanita y sutanita” como tu decias,tantas veces me curaste y aliviaste  dolores, cuàntas veces me lavaste el rastro de mocos y làgrimas en  la cara?, cuantas veces hiciste de un problema un chiste, tantas veces tu olor era  sinonimo de casa.  La reina de las tardes, esas  con olor a hierba quemàndose en los cerros orientales y  el cielo azul a veces un poco cruel como una rodilla raspada en  un juego , la reina de  los patios enjabonados, el sonido de una escoba refregando mientras  no para de llover, el silbido acompañando una plancha poco querida pero tratada con paciencia  y sabiduria, la reina del regreso del colegio, del alivio al otro lado  de la  puerta dejando atras esas calles crueles con las monjas, la tiza toxica, los trancones  y los ciclistas atropellados, adelante el jugo de mora y tus manos nudosas, que alivio Isbelia!. Una mamà, eso fuiste para mi con lo mejor de la infancia y la adolescencia con la gracia concedida de no ser regañada ni delatada, de ser comprendida;me decias que cuando era pequeñita y los grandes se iban, yo me quedaba tranquila en tus brazos saludandolos con la mano. Ma man, ma man Isbelin, te quedaste dormida en tu cocina, para siempre tal vez haciendo una  sopa  con ese sabor profundo que solo las  buenas madres pueden conjurar. Te quedaste dormida con una tostada en tu mano, sentadita como siempre en ese butaco, tal vez te quedaste soñando con campos cultivados de maiz, ya no me acuerdo donde Isbe, donde naciste?  yo que tanto te preguntaba de donde venias y solo recuerdo que entre Cucuta y Boyaca, que tu hermana se llama Blanca y tu hijo Eriberto, que llegaste de Baranquilla con mi abuela y un hombre  te habia engañado dejandote  sola con tu hijo.  Yo se Isbe, que le tenias miedo a la soledad, yo se que te parecia injusto, mas que ese parkinson que llegaste a dominar, mas que  tus varices,  pero espero que por lo que segun cuentan quienes te vieron en esa cocina , butaco y tostada en la mano , tu cara no tenia ninguna sombra de miedo o dolor, en un instante parece, que  venciste a la soledad,  la miraste a los ojos , soltaste una de tus carcajadas y ya no tuviste miedo de irte a cualquier parte de la eternidad.