Invasores de piscinas ajenas

“Las  piscinas, sin embargo, no tienen nombre pero figuran – como ineludibles accidentes de la naturaleza, como agujeros negros y turquesa en los que no podemos sino zambullirnos de cabeza – en nuestros mapas y nuestros viajes”.

“MANTRA”, RODRIGO FRESÁN

 

 

 

“Entonces, se le ocurrió que dirigiéndose hacia el suroeste podía llegar a su casa por el agua”John Cheever

En uno de esos trayectos largos en bus o flota, mas de 10 horas entre curvas, agua en bolsa, sopa, arroz, plátano, frijoles, carne, vallenatos o rancheras y cambios constantes de temperatura; un amigo me cuenta una película, la historia de un hombre  que decide llegar a su casa a punta de nado por las piscinas de sus amigos o conocidos.”Va el hombre con una toalla al hombro, entra a una casa y chas! se bota en la piscina, llega a la orilla y sigue derecho” – como así que sigue derecho?, -”sigue derecho pero entre piscina y piscina le pasan varias cosas, eso si, imagíneselo con toallita y vestido de baño todo el tiempo”. Siempre quise ver esta película pero hasta ahora nada, ahora sé que se llama The swimmer y se basa en un cuento de John Cheever, mi amigo en aquel viaje me dijo que el protagonista era Lee Marvin, así que siempre  imaginé a este señor usando su cara dura como pasaporte para entrar en las  aguas privadas de sus amigos o conocidos.En realidad su protagonista es Burt Lancaster y esto le da mas un aire de introspección a esa bizarra historia, como los cuentos de Cheever. De este autor es inevitable pegarse un salto hacia Fresán, Rodrigo Fresán el autor argentino, quien  describe  tanta epifania piscinera  en sus libros, como Mantra o La velocidad de las cosas,  donde algunos de sus personajes se disuelven en la tranquilidad de las aguas con olor a cloro y azul almibarado, construyendo-destruyendo a partir de un salto  acuático en casas ajenas. De Fresan salto a esta noticia  encontrada en un períodico italiano, parece  que grupos de muchachos ingleses,  localizan mediante Google Earth casas con piscina incluida,  luego de ubicar  el lugar, se citan por internet para realizar una fiesta, esten o no allí sus dueños. Dos requisitos: llevar una máscara y traer consigo la bebida, y por si las moscas, una bicicleta para escapar , a esto se le llama “Dipping” .  Tengo la impresión de que las autoridades inglesas no se alarman demasiado ya que estos muchachos “solo quieren divertirse” .  A diferencia de los personajes de Cheever y Fresan cuyas gestas solitarias e incomprendidas, sumergidos en la entropia  con cada salto, buscan algo que se ha extraviado dentro de ellos mismos, los muchachos ingleses se pierden alrededor de una piscina ajena para reestablecer un orden como parte de un grupo. Pero en fin, cada uno con sus saltos, sus mapas y zambullidas.

 

2 comentarios

  1. Q: Qui vive nel fondo delle piscine abandonate?

  2. A: IL FLAGELLEUR MENTAL !!!

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